Las pieles de los mataderos llegan diariamente a nuestras instalaciones donde realizamos una preselección. Siempre preservadas en las mejores condiciones y temperaturas frías, las pieles se cubren completamente de sal para una buena conservación. Este proceso, como todos, es fundamental para la conservación adecuada de las pieles.
Cuidar cada detalle del proceso es básico para cumplir nuestro compromiso: vender un producto óptimo de alta calidad.